Mercadotecnia

¿Será este el fin de las marcas intocables? Lo que la resurrección del Real Madrid y el súper huracán de Bad Bunny en la NFL nos revelan sobre el marketing de 2026.

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En tan solo 20 días, el panorama del marketing del mundo ha dado un giro de 180°, lo que para cualquier mercadólogo no es nada nuevo. Por un lado, el Real Madrid demostró que su marca es definitivamente “antifrágil” después de la debacle en Lisboa que, como todo fanático de hueso colorado debe recordar, fue un completo desastre; y bueno, por el otro lado, tenemos el Super Bowl LIX, que sin duda representó un momento histórico para toda América, rompiendo récords y no solo eso, sino que de manera muy disruptiva logró romper paradigmas, derribar fronteras idiomáticas y desafiar temas políticos. Pero, ¿será suerte o estrategia? Francamente, podríamos reducir la respuesta a “follow the money”, y es que todo reside en la capacidad de las entidades para monetizar la polarización y el caos en tiempo impresionantemente real.

¿Cómo afecta el «efecto Benfica» a las finanzas del Real Madrid?

Comencemos por el caso del Real, veamos; este equipo blindado vivió una muy vergonzosa derrota 4-2 contra el Benfica hace unas semanas, el pasado 28 de enero, y vaya que no se trató solamente de “deportes”, sino que en realidad se puso a una de las marcas españolas más valiosas del mundo en jaque bajo una clase de prueba de estrés. Según datos de un reportaje del Deloitte Football Money League 2026, el Real Madrid lidera los ingresos globales con $1,161 millones de euros, y aunque suena muy poderoso, su modelo depende profundamente de que llegue a fases finales de la Champions. Si lo pensamos desde un punto de vista basado en la ingeniería, su modelo nos garantiza calidad, pero juega como un arma de doble filo porque en esta ocasión, al descender al noveno puesto y eventualmente caer obligado a jugar un play-off, se echaron la soga al cuello poniendo en enorme riesgo 11 millones de euros en bonos por clasificación directa.

Pero, antes de que lloremos por este fail, debemos recordar que la marca tiene una fuerte presencia de mercado y su cuota no son cifras pequeñas. Su tendencia actual es de recuperación, pues tiene la impresionante capacidad de generar $232.6 millones de euros tan solo por ingresos del poderosísimo estadio (Bernabéu) y, como ya lo debes suponer, esta gigantesca cifra les permite absorber este tipo de eventos críticos de manera ilesa prácticamente y sin perder patrocinadores. Claro, si le llamamos a este evento “una prueba”, muy fácilmente podemos decir que el Real Madrid (el club América de España, en palabras de esta reportera) sin dudas pasó el test de antifragilidad de marca.

¿Puede una victoria deportiva manipular el valor en la bolsa?

Por otro lado, el SL Benfica dejó de ser solo un club de fútbol para convertirse en un poderoso contrincante no solo en la cancha, sino para generar rentabilidad en el fútbol europeo. Y es que tras la victoria 4-2 sobre el Real Madrid, las acciones del club en la bolsa Euronext Lisbon experimentaron un alza inmediata, lográndolo gracias a un modelo de negocio que se basa en la valorización de activos.

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Para el Benfica, el haber derrotado a un gigante no es un simple triunfo deportivo, sino que es una increíble campaña de marketing que principalmente afecta a sus «productos», o sea, los jugadores. Eventualmente veremos cómo se inflan los precios de estos jóvenes futbolistas; es aquí donde el club utiliza el hype que genera el algoritmo de búsqueda para posicionar sus informes financieros, llamando la atención de inversores que buscan seguridad en el mercado de «fichajes de exportación». Como ganó, el Benfica ha reducido su prima de riesgo y con ello aumentó su poder de negociación frente a otros clubes. Como todo en marketing deportivo, este es el más claro ejemplo de cómo la victoria en el campo se traduce en liquidez financiera.

¿Cuál fue el verdadero ROI del Super Bowl LIX y Bad Bunny?

Continuando con el tema deportivo pero del otro lado del Atlántico, la semana pasada la NFL nos dio muuuucho de qué hablar. Comenzando con que los Patriots (o el club América gringo, dice esta reportera… ¿será que seré americanista de clóset?) estuvieron jugando su duodécimo Super Bowl y, habiendo ganado seis, decepcionaron a sus fans perdiendo en esta ocasión. Es bien sabido que la rama del marketing deportivo es sin duda de las que más derrama económica generan en todo el mundo y, comenzando con un análisis más profundo, la NFL definitivamente no cometió ningún error político con Benito en el Halftime Show.

Sin duda alguna, el equipo ejecutivo de la NFL no solo sabe vender “jugadas” o merch oficial, sino que más bien ejecutó una magistral jugada de segmentación de mercado. El show de Bad Bunny promedió 128.2 millones de espectadores, superando incluso la audiencia promedio del partido mismo por 3.3 millones. Y si esto nos parece impresionante, sucede que el éxito inmediato está en el Media Impact Value (MIV), pues el evento generó $437.9 millones de dólares en valor mediático tan solo en las primeras 12 horas.

Nos encantan los espectáculos definitivamente, pero eso no es lo que más impacto genera; lo que de verdad importa es lo que sucede después en el MIV. Personalmente debo decir que revivió mi gusto personal por el conejo malo, considerando aún que odié tanto su carrera al principio con horribles canciones como Krippy Kush. Pero volviendo al Halftime, no podrás creer que no solo Spotify se vio beneficiado con más reproducciones (representadas en una inmensa cifra de 470%), sino que increíblemente, en nuestra favorita, la app del búho Duolingo, creció la demanda por aprender español en un gigantesco 35%. Esto confirma que la NFL está priorizando el Lifetime Value del fan hispano sobre cualquier polarización política.

Aún en estos días no me dejarás mentir: nuestro feed de Insta y TikTok está lleno de adorables canadienses dejando de dirigirse a Canadá como Kenada y llamándolo de la forma latina. Tampoco olvidemos los easter eggs, comenzando por mi favorito “el niño dormido en las sillas en medio de la boda”, una boda que según datos de internet fue real y que sin duda logró unir países, logró unir a América. Fue bonito tener presencia, así lo sentimos los millennials y los Gen Z latinos; fue magnífico y emotivo que quien fuera alguna vez el cabeza de concha representara al pueblo latino recordando que no solo los gringos son América.

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¿Por qué la crisis es el mejor motor de ‘Brand Awareness’?

Volviendo al análisis mercadológico y dejándonos de sentimientos, el Real Madrid aplica lo que en marketing llamamos Top of Mind Dominance. Como decíamos, aun siendo derrotados, la marca tiene tanta presencia que su cuota de mercado no cae. Tras la debacle con el Benfica, el volumen total de las búsquedas del equipo no disminuyó, más bien se convirtió en un análisis y, claro, críticas sobre su capacidad de resiliencia.

En cuanto al uso de la social media, el Madrid no la utiliza para disculparse con sus fans, sino más bien para reforzar su identidad de «eterno retornado». Este movimiento maestro es uno de los que ha mantenido a la marca en el ojo del huracán en el mundo entero, asegurando que su valor de patrocinios (como el de HP o Adidas) no disminuya o se deprecie por un resultado negativo que claramente es aislado.

El Marketing de Polarización: ¿Inclusión o Negocio?

Este 2026 inició con una alta tensión política estadounidense. Desde lo de Maduro hasta el mandato de Donald Trump, se ha generado un sinfín de controversias donde, en medio de este escenario, la NFL decidió que ser “neutrales” significa ser “invisibles”. Es por eso que la elección de Bad Bunny para el Show de Medio Tiempo no fue pura casualidad, sino una jugada maestra de marketing de inclusión estratégica con una enorme carga de nacionalismo. La NFL decidió utilizar su preciado espacio para construir un puente de segmentación de mercados hacia la demografía más valiosa de los últimos años: el mercado hispano.

Este enfoque aseguró que la marca “NFL-Super Bowl” se convirtiera en un espacio seguro para el público latino en medio de la tensión política, logrando representación y con ello generar una lealtad que va aún más allá del deporte. Como no se trata de marketing político, no se busca convencer a nadie, sino más bien representar a un aliado; es así que tenemos un híbrido entre entretenimiento puro y activismo corporativo.

Conclusión: El Futuro del Entretenimiento

Para finalizar este análisis, nos queda un aprendizaje bastante claro: el fútbol y la música han dejado de ser artes o deportes para transformarse en ecosistemas financieros integrados. En 2026, ya no compramos una entrada para ver a once jugadores o a un cantante; compramos acceso a una narrativa de marca o Storytelling.

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El Real Madrid no es solo un club deportivo, es un activo que funge como refugio para patrocinadores globales. Bad Bunny no es solo un músico, es un vehículo de penetración de mercado para la liga deportiva más poderosa del mundo. El futuro del entretenimiento reside en la convergencia. Veremos más marcas deportivas comportándose como productoras de medios y más artistas actuando como directores de estrategia corporativa. Para el profesional de la mercadotecnia, el reto es aprender a leer estos datos entre líneas. El éxito ya no se mide solo en shares o likes, sino en la capacidad de una marca para sobrevivir a la cultura de la cancelación y resurgir con un valor bursátil más alto. En este nuevo mundo, la emoción es el producto, el algoritmo es el distribuidor y los datos son la moneda de cambio definitiva.

Resumen
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¿Será este el fin de las marcas intocables? Lo que la resurrección del Real Madrid y el súper huracán de Bad Bunny en la NFL nos revelan sobre el marketing de 2026.
Descripción
Del fracaso en Lisboa al huracán de Bad Bunny en la NFL. Descubre cómo las marcas más grandes del mundo monetizan la polarización y el caos este 2026.
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Universidad Politécnica de San Luis Potosí

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