¿La historia de un jugador de Ping Pong en la década de los cincuenta en Estados Unidos no parece, a primera vista, la trama más atractiva o comercial para una película. Sin embargo, Marty Supreme logró algo increíble: convertir una película, en una campaña de marketing viral, generando un fenómeno cultural y comercial gigante.
La película cuenta la historia de Marty Mauser, un jugador estadounidense de ping pong, que hará todo lo posible por conseguir su meta: ser una leyenda en lo que hace. Incluso, si cuesta dejar a sus seres queridos, mentir, robar y estafar a quien se cruce en su camino. Esta ambición casi mortal no solo definió al personaje, sino que se convirtió en el centro de toda la estrategia de marketing de la película.
¿Cómo convertir una película, en una campaña de marketing viral?
Protagonizada por Timotheé Chalamet, ha sido alabada por críticos y audiencia. Su éxito en taquilla la convirtió en la película más exitosa del estudio independiente A24 en Estados Unidos. Un logro enorme para una productora conocida por apostar por historias arriesgadas. Además, de que cuenta con 9 nominaciones a los premios Oscar. Haciéndola un logro comercial y tema de conversación durante la temporada de premios en el mundo del cine.
Pero, algo que ha atrapado al público, más allá de la historia y las actuaciones, haciendo que se convierta en un fenómeno digital, ha sido: su ingeniosa y ambiciosa campaña publicitaria.
A diferencia de muchas películas, cuyas campañas se limitan a realizar entrevistas, giras promocionales y posts en redes sociales, A24 apostó por algo, llamativo, extravagante, y grande, que la hace similar al ego de su protagonista.
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La campaña de marketing viral de Marty Supreme
El color naranja se convirtió en la insisgnia de la campaña
El color del marketing viral
Uno de los primeros pasos que tomó la campaña fue la elección de un elemento visual dominante: el color naranja.
No eligieron ese color porque sí. En la película, (spoiler alert), el naranja, es el color escogido por Marty para crear sus pelotas personalizadas. Así, la pelota resaltaría del entorno y él no la perdería de vista durante sus partidos. Lo que genera que el naranja se convierta, en una simbología sobre la ambición y obsesión.
Además de su uso narrativo, el naranja tiene un significado en el mundo de la publicidad. Es un color asociado a la energía, creatividad y es usado, para llamar la atención de la audiencia deforma inmediata. La campaña se encargo de trasladar, lo que el naranja significa en la película, al mundo real.
La campaña de marketing viral consistió en, «vestir» a toda la campaña de este color. Llegando a detalles como las stories de Instagram de Timotheé Chalamet, en donde escribía textos, como el propio eslogan de la película: «Dream Big», con este color. La tonalidad naranja no se quedó en un elemento narrativo, sino que, se convirtió en una de las insignias de la película.
El acto más alocado realizado por una campaña de cine
Las Vegas = Marketing viral
Uno de los actos más alocados de toda la campaña fue realizado en Las Vegas, más específicamente en la Sphere de la ciudad.
Timotheé Chalamet, subió a la cima de la construcción, y desde ahí, empezó a gritar y promocionar la película, diciendo su fecha de estreno en EUA. El video que se generó con este acto, fue publicado a redes sociales, volviéndose viral. Además, el recinto se iluminó de color naranja, simulando las famosas pelotas de ping pong de las que hablábamos antes.
Este evento fue el que inició, de forma masiva, la conversación sobre la película. Todo gracias a la campaña de marketing viral que, planearon y ejecutaron a la perfección, generado ruido en redes. Y que demostró, que la campaña sabía que el espíritu de la película era alocado, inmenso y arriesgado. Adoptando estos valores, durante toda la promoción de la película.
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¿Marketing viral o Actuación?
Otro de los temas más hablados del marketing de la película, fue la actitud de su protagonista. En las ruedas de prensa, Timotheé Chalamet señalaba que tenía una meta clara y decidida: ganar el premio Oscar a mejor actor.
El actor explicó, en múltiples veces, que en esta película daba la mejor actuación de su carrera hasta la fecha. Además de que entrenó durante algunos años ping pong, para no tener la necesidad de usar dobles durante las escenas de juego.
¿El primer Oscar de Timotheé Chalamet?
Estas actitudes generaron una fuerte división en redes sociales. Algunas personas decían que el actor se había convertido en alguien engreído. Que solo buscaba un premio, más allá de dar una interpretación genuina. Otros, lo defendían, y decidieron apoyarlo en su búsqueda por la estatuilla de oro.
Timotheé no solo interpretó a Marty, se convirtió en él. Su actitud, durante toda la campaña, estuvo basada al 100% en la personalidad de su personaje: un hombre soberbio y con aires de grandeza convencido de que todo lo que realiza debe ser grande, celebrado e inolvidable. Esta extraña combinación entre actor y personaje eliminó las fronteras entre la pantalla y la realidad, reforzando más el impacto de la campaña de marketing.
Una chamarra viral
Durante el tiempo en que la película estaba en promoción, se vio a Timotheé Chalamet vestir una chamarra con un estilo noventero, bordada con el nombre de la cinta y las estrellas que se encuentran en la famosa pelota de ping pong. Lo que empezó como una simple prenda que promocionaba a la cinta, se transformó en un fenómeno viral.
La chamarra no fue exclusiva de la estrella protagónica. Varias figuras del espectáculo empezaron a hacer apariciones públicas usándola, tales como Kendall y Kylie Jenner, Justin y Hailey Bieber. Además de deportistas como Tom Brady, Michael Phelps y Stephen Curry. O incluso cantantes como Kid Cudi y Frack Ocean. Cada una de estas apariciones elevó el estatus de la chamarra, de merchandising para una película, a ícono de la moda y tendencias.
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¿El resultado?
La chamarra viral que volvió loco al internet
La viralidad de la chamarra explotó en redes sociales. Influencers la reseñaban, creaban videos y armaban outfits con ella. La conversación en torno a la prenda aumentó durante semanas, generando una necesidad de tenerla en el guardarropa. Incluso, si no estabas tan familiarizado con la cinta o el mundo del cine, el hecho de que apareciera en tu feed de Instagram o TikTok, te hacía querer comprarla. Pues estaba tan bien hecha, que si alguien no te decía que pertenecía a la merch de una película, pasaba como una prenda (única) de ropa.
Todo el mundo quiere vestir como Marty
La demanda incrementó, a tal punto que se agotó en tiendas oficiales. Sin embargo, la escasez del producto, no detuvo el fenómeno mediático. Muchas tiendas de ropa independientes empezaron a crear sus propias chamarras y comenzaron a anunciarlas, y venderlas en línea. Incluso en plataformas, como AliExpress, puedes encontrar la imitación (a un precio más accesible que la original). Con todo esto, la campaña de marketing viral, funcionó. La chamarra era ahora, un ícono de la moda en 2026.
A lo largo de varios meses, la campaña dio como resultado el marketing viral esperado, y mucho más. La película fue un éxito comercial para A24, y ni hablar de la excelente recepción de crítica y audiencia. El equipo detrás de la estrategia publicitaria encontró el secreto para llegar al público meta: crear contenido viral.
La generación Z, talvez no estaba muy interesada en una película biográfica, de un jugador de ping pong en los años cincuenta, de dos horas y media de duración. Talvez, Timotheé Chalamet pudo haber ayudado a que se hablara de la película, pues es uno de los actores jóvenes más cotizados y famosos de Hollywood hoy en día. Pero la historia del cine, nos ha enseñado que, no basta tener una superestrella, para tener una película exitosa. Pero la campaña creó eventos que se volvieron conversación, para aficionados de la música, deportes y cine.
El marketing viral sueña en grande
La película pasó de ser una historia algo pequeña e independiente, que solo se hablara entre los círculos de los amantes del cine. A un evento viral. Que sí o sí debías ver en el cine. Sumado a, sus múltiples nominaciones a los premios Oscar que, aumentaron el interés de la audiencia general.
No cabe duda que el realizar una campaña de marketing viral es una de las mejores maneras de darte a conocer. Ya sea una película, producto o servicio. Y parar lograrlo, solo necesitas un buen equipo, buenas ideas, y soñar en grande, como el mismísimo Marty. Y esto, solo dará como resultado un marketing supremo.